Mi primera vez.
La primera vez que fui al cine fue, para mi, para ver una de las mejores películas de animación nunca hechas por su banda sonora y por la historia de esta, Tarzán de Disney. Creo que tendría unos 5 o 6 años, cuando te haces mayor los recuerdos de tu infancia no los recuerdas con mucha exactitud pero ese momento se me quedara grabado en la memoria para toda la vida.
Fui a verla con mis padres y recuerdo que nos sentamos en la primera fila, yo estaba muy emocionado porque nunca había visto una pantalla tan grande, al no haber estado nunca en el cine, así que al verla fue una sensación de alegría inmensa, sobre todo para un niño con esa edad. Cuando más entusiasmado estuve fue al empezar a oír todo los sonidos que salían de todas partes con un volumen increíble.
Durante la película estaba tan concentrado que casi ni parpadeaba, mientras que mis padres no creo que estuvieran muy contentos. Dos personas adultas, viendo una película para niños, sentados en primera fila y cogiendo un dolor de cuello terriblemente doloroso, no es para estar muy contentos pero, sé que se lo pasaron igual o mejor que yo porque, ¿a quién no le gusta Tarzán?
Al terminar la película salimos del cine con una sonrisa de oreja a oreja y lo primero que hice fue ir a comprarme el disco de la banda sonora, lo estuvimos escuchando de camino de vuelta a casa.
Gracias a Tarzán ahora soy un enamorado del cine.