dimecres, 19 de febrer del 2014

Negligencia medica

Un buen día al médico fue
nuestro protagonista Alberto
y el doctor al verlo dijo: 
-Usted está perfecto. 

Al día siguiente volvió 
más flaco y desnutrido 
y el médico le repitió: 
-No sé por que has venido. 

Volvió nuestro amigo Alberto
a ver al médico cabozón 
y Alberto ya cansado le dijo: 
¡Cúrame mamón! 

Pasada una semana 
el cartero apareció 
a entregarle una carta 
al doctor que no acertó. 

Al abrir la carta vió 
que era de su paciente Alberto 
y en esta le decía: 
-¡Por su culpa estoy muerto!